Hay una cierta confusión en el mundo empresarial en relación a la inteligencia artificial (IA). Me propongo, a lo largo de estas líneas, hacer algunas aclaraciones y explicar qué nos está deparando el presente y el futuro a través de los bots, la IA, y la computación cognitiva.

De una parte, está el debate de la “singularidad tecnológica”: los expertos creen que será en torno al año 2045 el día en que las máquinas superen al hombre en inteligencia. Se sabe, y hay consenso sobre ello, que en el 2025 la IA será capaz de traducir perfectamente idiomas mejor que los humanos, y que, en torno a 2050, la figura del cirujano será prescindible.

Estas previsiones provocan temor a la creación de máquinas con conciencia, que nos manden al paro y que den un golpe de estado robótico, haciendo realidad películas como “Terminator”, “Yo, Robot” o “ExMachina”.

“Los expertos creen que será en torno al año 2045 el día en que las máquinas superen al hombre en inteligencia”

Sin embargo, otros autores y estudiosos afirman que hay demasiado ruido, que hablamos de IA desde hace 60 años, y que si está en el centro del debate empresarial es para que las empresas de tecnología puedan “colocar” sus productos, que no son tan revolucionarios, debido a que siguen requiriendo de la interacción humana para que enseñe a la inteligencia artificial. Que es “puro marketing”, en definitiva, que no es tan cualitativo el salto que se está dando.

A raíz de estas dos formas de percibir los avances tecnológicos que se están produciendo, creo que es oportuno diferenciar entre chatbot, IA y computación cognitiva.

Marketing Cognitivo

“La computación cognitiva consiste en darle a la inteligencia artificial un aspecto más humano”, según Antonio Orbe, profesor de LID. Se trata de mejorar la dimensión cualitativa y de tratamiento de datos no estructurados sobre los que obtener conclusiones de tipología humana y necesidades…

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Artículo publicado en Expansión el día 06/06/17